sábado, 4 de agosto de 2012

PASTOR GUILLERMO MALDONADO: OTRO GUÍA CIEGO QUE DESCONOCE TOTALMENTE EL EVANGELIO DEL REINO


A continuación ustedes leerán lo que dice el Pastor Guillermo Maldonado acerca de la restauración del Reino de Dios, y que a todas luces ignora totalmente que éste tiene que ver con la restauración de la dinastía davídica a los israelitas. Realmente este Señor no dice nada de Hechos 1:6,7, el texto en que Cristo confirma la restauración futura del reino davídico a Israel. Para Maldonado, simplemente el reino puede ser restaurado ahora si nos sometemos a Dios y su gobierno. Esto puede sonar lógico, pero no es el reino que Cristo vino a predicar y que será restaurado sólo en la parusía a los israelitas, según lo leemos en Hechos 3:19-21. Estos versos enseñan que antes de la restauración del reino de Dios se requiere del regreso de Jesús (el rey) para tomar el trono de David (Mateo 25:31,34).
Es realmente una tragedia que tantos “afamados” y “aclamados” evangelistas ignoren la elección y los pactos de Dios para con Israel, y tuerzan sin ninguna contemplación el verdadero sentido del evangelio que Cristo vino a anunciar hace dos milenios, el cual llegó primeramente a los suyos por su intermedio (Lc. 4:43; Marcos 1:1,14,15), y luego a los gentiles, a través de la predicación de Pablo (Hechos 28:23,30,31; Hechos 20:24,25).
Analicen a continuación la exposición de Pastor Guillermo Maldonado, “el ciego”.
 jueves 17 de enero de 2008
Predica:El Principio Y La Restauracion Del Reino
Pastor:Guillermo Maldonado
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Génesis 1:26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Quiero hablar del principio, caída y restauración del Reino de Dios.
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza para señorear y dominar.
Génesis 2:7Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Adán recibió autoridad, era autoridad delegada que sólo funcionaría mientras estuviera bajo obediencia del gobierno o del Reino de Dios.
“Reino” significa gobierno de Dios, autoridad. Cuando Cristo dijo: “Venga tu reino,” era igual que decir: “Venga tu gobierno”. El gobierno de Dios es invisible al ojo humano y es traído a la tierra por el Espíritu Santo. Nosotros somos los agentes del gobierno de Dios para traerlo a la tierra. Dios estableció en su Palabra que él no haría nada en la tierra que no fuera a través del ser humano.
Cuando Dios hizo al hombre, le dijo: “Vas a vivir bajo mi gobierno”. Desde ese momento, el hombre entra en un período de inocencia, no existía enfermedad ni tristeza. Mientras el hombre vivía bajo la obediencia, bajo el gobierno de Dios, era inmune. El enemigo no lo podía tocar mientras viviera bajo los principios de la obediencia. Pero éste quería sacar al hombre del gobierno de Dios para atacarlo y destruirlo, y lo hizo a través de la independencia. Esto es gobernarse a sí mismo; es la unión del cuerpo y del alma para actuar independientemente de Dios, significa “rebeldía”.
Génesis 3:4-7Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
El enemigo le sugiere que coma del fruto prohibido, y le dice: “¿Por qué vivir bajo la autoridad, por qué someterse a Dios?”. Cuando el hombre decidió gobernarse a sí mismo, se hizo vulnerable al diablo y las palabras de la serpiente lo destruyeron. Adán y Eva nunca tuvieron la intención de pecar. El diablo los tentó para que se gobernaran a sí mismos. La independencia es la raíz de todos los pecados; vivir, actuar, decidir independientes de Dios.
Después de la caída del hombre, éste perdió la protección de Dios, su presencia, la autoridad delegada, la vida y la comunión con Dios.
La independencia es una de las tentaciones que los líderes que hoy viven, porque muchos confían en su inteligencia, títulos, dones y hacen cosas independientemente de Dios. Hay personas que mueren a los 30 años de edad, y la gente se pregunta ¿por qué si era cristiano? ¿En dónde estaba la protección de Dios? Entonces, pregúntese si esta persona estaba viviendo en independencia.
Dios permite que usted cometa errores para que se dé cuenta que no lo puede hacer todo bien. Muchos preguntan: “Si Dios es justo, ¿por qué hay hambre, guerra, etc.?”. La respuesta es que la gente está como está porque ha decidido gobernarse sola y esto ha hecho que Dios se quede a un lado, porque no dejamos que El gobierne.
Cuando vive en independencia, pierde la fuerza para resistir al pecado; no se puede resistir al diablo. Hoy en día, hay muchas personas luchando con el miedo, con pecado de mentira o de cualquier otro tipo. No pueden, caen constantemente tratando de resistir el pecado con sus propias fuerzas. Hasta que usted comience a depender de la obra redentora de Cristo, no puede resistir al diablo y la carne. Hasta que le diga a Dios que vive bajo su gobierno, que no puede vencer las tentaciones, pero que se somete a su reino, entonces encontrará en él el poder para hollar serpientes. Luchamos y no tenemos la fuerza para resistirlo. Cuando no puede hacerlo, es porque lo hace con sus fuerzas.
¿Cómo restauró Dios su Reino? Dios tenía dos opciones. La primera era destruir al diablo y todos los que estaban bajo su gobierno, y la segunda era morir por el hombre para que todos vivieran bajo su autoridad. Si hubiera ido por la primera, no estaríamos aquí; si Dios destruía al diablo, tenía también que juzgar a los que estaban bajo su gobierno. El es un Dios misericordioso, pero escogió la segunda para restaurar la autoridad, para que Jesús trajera al hombre a vivir bajo su señorío.
El diablo sigue mintiendo, convenciéndolos que tienen derecho a la independencia. Dios nos creó para que vivamos en los siguientes niveles de vida:
Primero: Dependencia; a nuestros padres, cuando crecemos.
Segundo: Interdependencia; ninguno de nosotros puede hacer cosas solos; necesitamos de los demás, esto es un principio. De Dios nunca podemos ser independientes. Los seres humanos necesitamos uno del otro. Si usted piensa diferente, no tenemos la mentalidad del Reino.
El diablo dice a la gente mentiras. Hay gente que prefiere por el espíritu de independencia, ser el primero entre doscientos que ser el segundo, tercero o veinte entre una iglesia del 2,000. Ese espíritu de independencia es una maldición. De Dios nunca podemos ser independientes.
Los gobiernos del mundo tienen diferentes sistemas. El comunista es un gobierno totalitario, capitalista y podemos mencionar los diferentes tipos que existen, como la democracia. Todos los sistemas del mundo llevan al hombre a la esclavitud; no hay sistema, gobierno humano que lleve al hombre a la libertad. La mentira del diablo es que mientras más independiente de Dios vivas, más libre serás. El gobierno de Dios es teocrático, soberano. Dios es un Dios déspota, totalitario; hay un totalitarismo en el cielo. Sólo hay una voluntad, un solo propósito, y hoy en la iglesia no tenemos el gobierno correcto. Por eso perdemos el fruto, porque para retener el fruto que Dios nos da, debe existir el gobierno correcto. Dios es un Dios soberano, hace lo que quiere cuando quiere. Dice: “Yo soy el alfa y el omega, soy el que soy”. Venga tu reino, venga tu gobierno así en el cielo como en la tierra. El diablo dice: “Mientras más independiente eres de Dios, más libertad encontrarás. El guía a sus hijos a hacer su voluntad por medio de la paternidad de Dios. Dice: “Sométete a mi voluntad, no a la fuerza; sométete por tu propia voluntad. Allí encontramos absoluta libertad; en el totalitarismo del hombre encontramos total esclavitud.
Hay gente que te dice: “soy libre y soberano”, y cuando camina, escucha las cadenas, todavía fuma, todavía maldice en el trabajo y dice que es libre y soberano. Libre y soberano es el que tiene su voluntad sometida a Dios.
Mateo 28:18Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Antes de que Jesús resucitara dijo que Dios le había dado autoridad para perdonar pecados en la tierra y cuando resucita, dice: “Todo poder me ha sido dado en los cielos y en la tierra”. Hasta que resucitó, recibió la autoridad en el cielo.
Lucas 12:32No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.
El reino de Dios no es comida ni bebida, es gozo, justicia y paz en el espíritu. ¿Por qué vamos detrás de la comida, del trabajo, si el propósito del reino es proveer cosas eternas?
Mateo 3:2Y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
Jesús abre con el mensaje más importante; habla 145 veces del reino de Dios y su justicia. Dos veces habla de la iglesia, pero ahora en los púlpitos se habla más de la iglesia que del Reino y cuando Jesús aparece, dice “arrepiéntanse, cambien su manera de pensar para cambiar su manera de vivir”. Arrepiéntanse de vivir en independencia de Dios. Todas las religiones en el mundo enseñan principios morales, pero ninguna de ellas enseña a depender de Dios para cumplirlos.
¿Quién está a cargo de tu vida? Es fácil decir que el Reino de Dios está en ti, pero ¿quién toma las decisiones de tu vida? ¿A qué le dedicas la mayor parte el tiempo? ¿Quién decidió que tuvieras ese socio? ¿Quién le dijo que abriera esa iglesia? ¿Por qué escogió a ese hombre como esposo o mujer como esposa? ¿Qué hace con su dinero? ¿Quién le envió a la iglesia a la que asiste?
¿Cómo podemos saber si estamos viviendo en total dependencia al Reino de Dios? ¿Cómo sé que estoy sometido? Yo hago una oración todas las mañanas donde digo: “Guárdame de hacer las cosas independientemente de ti, no quiero perder tu cobertura, tu protección, tu comunión, tu provisión, tu gozo, gracia, autoridad, poder.”
¿Cómo saber si estamos viviendo en total obediencia?
1.Cuando reconocemos que Jesús es el Señor total y absoluto de nuestra vida. Eso significa “mi Dios y mi absoluta autoridad”. Si Cristo es mi Señor, tiene la absoluta autoridad sobre mis finanzas.
2.Cuando obedecemos los impulsos del Espíritu Santo, sin preguntar o argumentar acerca de lo que nos pide que hagamos.
3.Cuando nos comprometemos a hacer su voluntad, antes de saber qué nos va a pedir. Como David, un hombre conforme el corazón de Dios que obedeció todo cuando Dios le pedía.
4.Cuando estamos dispuestos a servirle sin importar el tiempo, el lugar y las circunstancia.
5.Cuando agradar a Dios excede nuestro deseo de agradar a otros y no a nosotros mismos; cuando mi deseo y anhelo es que otros estén felices y contentos en lugar de nosotros mismos.
6.Cuando vemos a Dios como la fuente que suple nuestra necesidad y deseos. ¿De dónde viene mi socorro? El es el dueño del oro y la plata, cuando lo ves como la fuente de tu salvación.
7.Cuando conocer a Dios y tener comunión con el Espíritu Santo viene a ser la obsesión de mi vida.
8.Cuando la prioridad de mi vida es Jesús sobre todas las cosas, sobre mí mismo, sobre mi familia, trabajo y todo lo demás.
9.Cuando he tomado la decisión de obedecer a Jesús cuando no es razonable, cómodo y conveniente.
10.Cuando he tomado la decisión de seguir a Jesús como un discípulo no como una multitud, tomando mi cruz todos los días y siguiéndole.
Hay tres tipos de cruces: Una es la de Jesús, la otra es la muerte del viejo hombre en el bautismo en agua y la tercera es la carne, la que uno toma y sigue a Jesús cada día.

3 comentarios:

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  3. amen hermano recuerda que estamos en la gracia y ningun juicio nos alcanzara si estamos en cristo

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